El Italiano Alessandro Ballan
(Lampre-Fondital) se ha consagrado como un gran
clasicómano al imponerse,
con toda justicia en la 91ª edición
del Tour de Flandes, al belga Leif Hoste
(Predictor- Lotto) en un apretado esprint y a Luca Paolini (Liquigas),
tercero a 5". Ballan tiene 28 años, debutó el
año 2004 y acaba de ganar esta semana Los tres
Días de la Panne. El año pasado fue 5º
en el Tour de Flandes y 3º en la
París-Roubaix. Está en forma y puede
seguir dando alegrías a sus fans. Los grandes favoritos
defraudaron, pero, en cambio asistimos al nacimiento de otra estrella
del ciclismo: Alessandro Ballan.
:: 8 de abril de 2007 ::
Todos hablaban del duelo entre Tom Boonen, ganador de las
dos últimas ediciones del Tour de Flandes, y
Óscar Freire, considerado como su primer
rival. Era la tercera vez que Freire disputaba el Tour de Flandes.
Otros candidatos eran Cancellara, Pozzatto, Kirchen, Eissel, Ballan,
Hoste, Boogerd... El belga Boonen era el más
laureado de la presente temporada con ocho victorias;
mientras Freire tenía seis. Así
se presentába el Tour de Flandes, 259
kilómetros de buen ciclismo,
con 18 cotas de pocos centenares de metros pero con
grandes desniveles, hasta de un 20%.
La noticia previa del Tour de Flandes era la
supresión del mítico Koppenberg a causa de los
accidentes que provocába su
trazado y el estado de la carretera. El
secreto de la carrera es saber dosificarse
kilómetro a kilómetro para superar
sin problemas las 18 cotas del recorrido. Destacan los muros de
Kluisberg, Knokteberg, Kortekeer, Del Muro y Bosberg, habituales en el
recorrido al que se une en esta ocasión el
alto de Eikenmolen, debutante en la carrera y sustituto
del Koppenberg.
Comenzó la carrera con los clásicos intentos de
fuga, hasta que se formó una escapada con siete corredores: José
Vicente García Acosta (Caisse d'Epargne), Laurent
Mangel (AG2R), Enrico Franzoi
(Lampre), Maarten Tjallingii (Skil-Shimano),
Aleksandr Kuschynski (Liquigas),
Evert Verbist (Chocolade Jacques), David
Boucher (Landbouwkrediet) que llegaron a tener una
ventaja sobre el pelotón de 14 minutos. Tom Boonen
(Quick Step) sufrió una caída a
145 kilómetros de meta y fue atentido por los
médicos de carrera, pero como todo buen ciclista Boonen se
incorporaba al peloton sin problemas.
A 100 kilómetros de meta la diferencia de los
fugados era de 8 minutos, se habían pasado
las dos primeras cotas, Molenberg y Volkenberg, sin otra
mención que caídas sin consecuencias y los
favoritos en cabeza para evitar riesgos. En el
kilómetro 94 hay una caída y estaba en ella
Fabian Cancellara pero afortunadamente se reincorporaba
rapidamente y conseguía llegar al pelotón
cabecero. En el kilómetro siguiente, en el 93, otra caída
entre los que estaban Reynes del Caisse de
Epargne y Kim Kirchen del T-Mobile. En cabeza de carrera
los escapados subían el Kluisberg a 92 kilómetros
de meta y con una ventaja sobre el gran pelotón de
6 minutos y 25 segundos.
Los fugados entraban en la cota de Knokteberg, 1.200
metros con un desnivel del 13%, a 85
kilómetros de meta y aventajaban al lote de los favoritos en
5'30". Luego se pasaba el viejo Kwaremont de 2.200 metros, con
adoquines para dar y regalar, y todos querían estar en
cabeza. De nuevo otra caída se
producía, en ella se veían
involucrados Manuel Mori de Saunier Duval, Quinziato de
Liquigas y Erik Zabel del Milran, todo esto a 78 kilómetros
de meta y los fugados a 4'50". Desde
el viejo Kwaremont en adelante, empezaba el Tour de Flandes
según opinaba Tom Boonnen. A tres
kilómetros esperaba el Pateberg con un desnivel medio del
12% y su parte más dura de un 20% y Quick Step
quería esa dureza para romper la carrera, pero los
favoritos pasaban bien.
A 70 kilómetros de meta los fugados estaban a 3'50" y
todavía había que subir once cotas. La
selección natural que hacía el cansancio iba
eliminando corredores y las cotas les parecían a los
ciclistas el Tourmalet o el Aubisque. Un ejemplo fue la
caída de Lorenzo Bernucci del T-Mobile en el
kilómetro 62. En el kilómetro 58, en el cambio
del paves al asfalto, en una curva se le fue la
bicicleta a Luca Paolini y se cayó, pero afortunadamente
seguió en carrera. Habían
transcurrido 200 kilómetros de carrera y eso se notaba en
las piernas de los txirrindularis. Otro dato del
cansancio fue la crisis de uno de los favoritos y ganador
de esta prueba dos veces en 1999 y 2003, nos referimos a
Peter Van Petegem, ahora en las filas del
Quick Step, pero se recuperó y llegó.
Entre los fugados y el lote de favoritos habían dos
corredores Kevin Hulsman del Quic Step y
Johan Van Sumeren del Predictor
Lotto que sacaban 1'15" al lote y estaban atrasados 2'20" respecto a la
cabeza. En el kilómetro 48 los dos corredores intermedios,
Hulsmans y Van Sumeren fueron capturados. Hubo más intentos
entre los grandes de la prueba pero no se les permitió por
parte del lote. Fabian Cancellara era uno
de los más activos en buscar la fuga, se fue
con Stegmans, capturaron a los siete fugados que estaban
en cabeza. Cancellara ganó el año pasado la
París-Roubaix, y aventajaba en 46" al
pelotón y 22" a Stijn Devolder del Discovery Channel y Win
Vansevenant del Predictor Lotto, pero el pelotón
capturó a los dos corredores intermedios y sólo
quedában en cabeza los nueve fugados y atrás a
46" el lote de favoritos, a 26 kms de meta.
El lote a 24 kilómetros de meta reducía la
diferencia a 26 segundos y era el momento clave para ganar de los
grandes favoritos, Boonen, Flecha, Pozzatto, Bettini, Boogerd... A 20
kilómetros de meta la ventaja del grupo de Cancellara era de
12 segundos. Finalmente el lote cazó a los nueve fugados a
17 kilómetros de meta.
Atacó Boonen a 16 kilómetros de
meta y se puso en cabeza de carrera en la penúltima cota,
pero Ballan lo pasó y se fue, luego demarró Leif
Hoste del Predictor Lotto y ambos corredores se unieron.
Del lote saltó Pozzatto en busca de los dos corredores de
cabeza a 13 kilómetros de meta, pero no
fructificó su intento. La situación de la carrera
era así, Ballan y Hoste a 10 kilómetros de meta
llevaban 18 segundos al lote de los favoritos.
Finalmente ganó el italiano Alessandro Ballan
en un apretado esprint con su compañero de fuga Leif Hoste.
Fue un esprint emocionante, empezaron a vigilarse con Ballan delante y
Hoste detrás, hasta que al llegar a los 300 metros Hoste
atacó con decisión. Ballan
venía atrás y atascado, con
mucho desarrollo, pero empezó a remontar y se
impuso con toda claridad al cariacontecido Hoste, que coleccionaba su
tercer segundo puesto en esta carrera, 2004, 2006 y 2007.
Clasificaciones
del Tour de Flandes 2007
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