El tribunal de Utrecht en Holanda, donde el pedalista danés Michael Rasmussen presentó una demanda contra su ex equipo el Rabobank holandés, ha fallado reconociendo la terrible injusticia que cometió el Rabobank contra el ciclista danés Rasmussen: No dejarle ganar el Tour 2007 cuando iba de líder con el maillot amarillo a falta de tres etapas para acabar la ronda gala. El Tribunal ha dictaminado que el equipo tendrá que pagar el ciclista 700.000 euros en concepto de compensación: una cifra equivalente a dos meses de sueldo, más los 400.000 euros que Rasmussen recibiría en caso de victoria en el Tour. Lo cierto es que Rasmussen dio negativo en los 14 controles que le hicieron en el Tour y, sin embargo, por meras sospechas de dopaje le arrebataron un triunfo que se lo había ganado en buena lid en la carrera hasta ese momento. Alegar que estaba en México cuando en realidad estaba en Italia, no es óbice para afirmar que Rasmussen se había dopado y que por eso dijo que estaba en tierras aztecas para que no le pillaran. Todo huele mal, el Rabobank le envió un masajista a Italia para que le ayudara en sus entrenamientos. Finalmente, Rasmussen ha sido suspendido por dos años por presunto dopaje -no se ha probado que dio positivo, sino que todo son sospechas - por la Federación de Ciclismo de Mónaco. Rasmussen recurrirá la sentencia al Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) alegando en su defensa que los controles antidopaje fueron efectuados por la Federación Danesa, mientras que su licencia pertenece a la Federación de Mónaco.
3 de julio de 2008
Las cosas que tiene la vida a veces son incomprensibles, ahora parece que para ganar el Tour de Francia hay que tener la suerte de ser segundo. Pasó con Óscar Pereiro en 2006 y con Alberto Contador en 2007, ¿pasará lo mismo en 2008?
Envía la noticia por correo electrónico
Imprime la noticia
|