"Tras el día de descanso, llegaba la primera jornada de alta montaña de las tres grandes etapas andaluzas en las que se decidirá la Vuelta a España y, desde mi posición, no salió mal del todo. Ya lo dije ayer, y lo tenía claro. No lo dije por decir. Si tenía buenas piernas iba a probarlo. No tenía nada que perder. Lo intenté primero a falta de ocho kilómetros y después, a falta de seis, cuando ya he logrado marcharme solo y dejar al resto de favoritos. Quizá me he precipitado al atacar, porque el aire pegaba de cara y el gran grupo iba muy compacto, lo que favorecía a que me tuvieran controlado".
|